Por mucho que el
éxito no se le suba a la cabeza o que él mismo sea el primero en llamar a la
calma, para evitar euforias desmedidas que pudieran apartarle de su objetivo,
ese de ganar, ganar, ganar y volver a ganar, cada vez que Marc Márquez se sube
a lomos de su poderosa Honda invita a que muchos le vean como un piloto
invencible.
En Le Mans ha
sumado su quinta pole consecutiva en lo que va de año, tantas como ha habido en
juego hasta ahora, y la sexta seguida si contamos también la de Valencia del
año pasado, la que cerraba la temporada, la del GP de su coronación en MotoGP.
La manera de ser
del pupilo de Alzamora invita a pensar que baila como una mariposa, pero la de
actuar evidencia que en realidad pica como una abeja. Ya sé que no es una cita
propia, ni nueva. La tomo prestada de Muhammad Ali y es que, a este ritmo, al
Pequeño Genio se le van quedando cortas las comparaciones con los más grandes
entre sus iguales, los de las motos, y empieza a valer ponerle al nivel de
eminencias de la historia del deporte.
Su diferencia en la
calificación de Le Mans con los demás ha sido una auténtica animalada, a partir
de las siete décimas, y eso que el trazado galo es de los pequeños con sus
4.185 metros, y también de los más facilones, estilo stop and go, on-off, sin
grandes dificultades.
La sesión arrancó,
como tantas otras veces, con Lorenzo al frente, pero al primer intento serio de
Marc ya rebajó en seis décimas el crono que había hecho el mallorquín. La
sesión de quince minutos quedaba vista para sentencia nada más empezar, porque
nadie osó acercarse a su tiempo. Tuvo que ser él quien lo volviera a bajar y
pulverizar con su 1:32.042 el récord de pole que había en esta pista y que
databa de 2008, cuando Pedrosa paró el crono en 1:32.647, es decir, una mejora
de 642 milésimas.
En la pelea entre
los mortales hubo sorpresa y el que saldrá segundo en la primera línea, a la
derecha de Marc, fue Pol Espargaró. El novato cuajó su mejor calificación con
diferencia y, aprovechando la referencia de Pedrosa y Rossi, tiró con el alma
para situarse en una segunda plaza que le ha sabido “como una victoria”. Tiene
mérito lo suyo porque, a diferencia de Dovizioso, que se metió tercero, él no
dispone de una goma extra blanda y, sin llegar a tener la misma Yamaha que los
oficiales Lorenzo y Rossi, se clasificó más arriba que ninguna otra M1.
Bradl, Rossi y
Lorenzo saldrán desde la segunda fila. Y desde la tercera lo harán Bautista,
Aleix y Pedrosa. Iannone, que amenazaba con lograr un puesto mucho mejor,
finalmente sólo ha podido ser undécimo y se ha llevado la reprimenda de
Márquez, que le preguntó si estaba loco. El italiano rodaba a su rueda a saco
y, tras colarse, volvió a la pista con mucho ímpetu y muy cerca de Marc, que se
coló momento después y fue cuando le hizo un gesto que le humaniza, porque pese
a ser tan bueno, también tiene sus malos momentos. Tomado de as.com
Clasificación:
1. M. Márquez
(Honda) 1:32.042
2. P. Espargaró
(Yamaha) 1:32.734
3. A. Dovizioso
(Ita/Ducati) 1:32.755
4. S. Bradl
(Ale/Honda) 1:32.846
5. V. Rossi
(Ita/Yamaha) 1:32.873
6. J. Lorenzo
(Yamaha) 1:32.899
7. Á. Bautista
(Honda) 1:33.006
8. A. Espargaró
(Yamaha) 1:33.015
9. D. Pedrosa
(Honda) 1:33.023
10. B. Smith
(GBr/Yamaha) 1:33.058
11. A. Iannone (Ita/Ducati) 1:33.102
12. C. Crutchlow (GBr/Ducati) 1:33.315
13. N. Hayden
(EEUU/Honda) 1:33.859
14. Y. Hernández
(Col/Ducati) 1:33.999
15. C. Edwards
(EEUU/Yamaha) 1:34.203
19. H. Barberá
(Avintia) 1:35.499
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